Fobias

Fobias

Una fobia es un tipo de ansiedad que consiste en sentir miedo ante un animal, un objeto, una actividad o una situación particular.

La persona reconoce que su miedo es desproporcionado, pero las circunstancias son superiores a ella. Cuando aparece la fobia, suele notar sudores, palpitaciones, boca seca, sensación de ahogo, mareo, manos agarrotadas, nerviosismo e incluso la impresión de estar a punto de morir.

El miedo a volver a repetir ese nivel de ansiedad hace que las personas traten de evitar las situaciones que lo provocan, lo cual con frecuencia acentúa dicho miedo y retrasa su curación.

Algunas fobias frecuentes son el miedo a los espacios abiertos (agorafobia), a quedar atrapado en algún lugar cerrado sin poder salir (claustrofobia), a los aviones, a hablar en público, a los animales (perros, serpientes), etc.

La mayoría de las fobias desparecen con el tiempo, muchas de ellas sin tratamiento médico.

¿Qué puede hacer?
  • Hable de su problema con familiares o amigos, a veces han tenido experiencias similares y las han superado. Pregunte si alguno de ellos está dispuesto a ayudarle a afrontar su problema.
  • En primer lugar, aprenda métodos de relajación y control de la respiración para que cuando se encuentre ante la situación angustiante sepa qué hacer.
  • Evite tomar alcohol o medicación que no le haya recomendado su médico.
  • Haga una lista de todas las situaciones que le producen miedo y ordénelas según el grado de ansiedad que le causan, de menor a mayor.
  • Con la ayuda de su familiar o amigo, expóngase a la situación que le produce menos miedo.
  • Cuando empiece a notarse ansioso, ponga en práctica lo aprendido. Respire lentamente y relájese.
  • Recuerde que los síntomas que presenta constituyen la respuesta de su cuerpo ante una alarma exagerada. Se le pasará en unos minutos. Con el tiempo las sensaciones serán menos intensas.
  • En ocasiones puede ser útil pensar en cosas agradables.
  • Repita varias veces su encuentro con el miedo hasta que note que lo ha superado.
  • Pase a la siguiente situación de su lista y repita lo anterior.
  • Los altibajos son frecuentes, no desista.
  • Si los síntomas que presenta son tan intensos que le impiden enfrentarse a la realidad, hágalo con la imaginación. Es decir, piense en las situaciones que le causan miedo e imagínese enfrentándose a ellas exponiéndose primero a la que le provoca menos ansiedad. Por ejemplo: si tiene fobia a viajar en avión podría comenzar por imaginarse haciendo las maletas, después cogiendo un taxi, la llegada al aeropuerto, etc. Siempre ayudado por los ejercicios de relajación y respiración.
  • Busque si hay grupos de autoayuda sobre la fobia que usted tiene. Compartir experiencias puede ayudarle.
¿Cuando consultar a su médico de familia?
  • Si estas situaciones interfieren en las actividades de su vida diaria.
  • Si sus síntomas son muy intensos, ya que suele ser necesaria la ayuda de medicación y, en ocasiones, la de un profesional en salud mental.